Esta calculadora te muestra en cuánto puede convertirse tu dinero si inviertes y reinviertes los rendimientos año tras año. Introduce tu aporte inicial, lo que puedes añadir cada mes, el plazo y una rentabilidad estimada: verás el capital final y cuánto de ese total lo ha puesto el tiempo y no tú.
Es la diferencia entre ahorrar e invertir. Con interés simple ganas siempre sobre el capital inicial; con interés compuesto, cada rendimiento se suma al capital y empieza a generar rendimientos por su cuenta. Por eso es el argumento central de la inversión a largo plazo frente al trading: no depende de acertar el momento, sino de aguantar el plazo.
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Ajusta las cifras y observa cómo cambia la proyección. Sin registro, sin límite de simulaciones.
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Resultado final
Plazo 10 años
Esta calculadora es una herramienta educativa. Los resultados son una simulación matemática basada en los datos que introduces y no constituyen asesoramiento financiero ni una promesa de rentabilidad. Las rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras y toda inversión conlleva riesgo de pérdida del capital.
¿Cómo usar la calculadora?
- Aporte inicial: con lo que arrancas. Puede ser 0.
- Aportes mensuales: la variable que más cambia el resultado a largo plazo, por encima del capital inicial.
- Frecuencia de capitalización: cada cuánto se suman los rendimientos al capital. A mayor frecuencia, mayor efecto compuesto.
- Plazo: el factor decisivo. Duplicar los años no duplica el resultado, lo multiplica.
Rentabilidad anual (T.A.E.): una estimación, nunca una garantía.
La fórmula del interés compuesto
VF = C × (1 + i)ⁿ
Donde VF es el valor final, C el capital inicial, i el tipo de interés por periodo y n el número de periodos. Si además haces aportaciones mensuales, se suma el valor futuro de esa serie: por eso el resultado de la calculadora no coincide con aplicar la fórmula a mano.
Tres cosas que esta calculadora no descuenta
La inflación no está descontada, así que el capital final está en euros de hoy y no en poder adquisitivo real. Las comisiones e impuestos tampoco: cada punto de comisión anual se acumula igual que los rendimientos, pero en tu contra, y conviene saber de antemano cómo tributan tus ganancias. Y falta lo más importante, la volatilidad: el cálculo asume una rentabilidad constante, mientras que la realidad son años de -20 % y años de +25 %. Ahí es donde la mayoría abandona, y por eso la gestión del riesgo importa más que la rentabilidad que pongas en la casilla.
De la simulación a la ejecución
La fórmula funciona sola: lo difícil es sostener las aportaciones diez años y saber dónde estás poniendo el dinero. Si partes de cero, empieza por entender cómo aprender a invertir desde el principio y da el primer paso con la clase gratuita de bolsa y acciones, donde se explica cómo construir una cartera que aproveche precisamente este efecto. Y si lo que quieres es aprender de Trading, la clase gratuita de Trading desde cero es perfecta para ti


