Los bonos del Tesoro son uno de los pilares del sistema financiero moderno. Aunque a menudo se presentan como una inversión “aburrida” o exclusivamente conservadora, en realidad cumplen un papel mucho más amplio dentro de la gestión de carteras, la política monetaria y la asignación de activos a nivel global.
Entender los bonos del Tesoro no es solo relevante para perfiles conservadores. También lo es para inversores activos, traders, gestores patrimoniales y cualquier persona que quiera comprender cómo se mueve el dinero a gran escala.
Este artículo explica qué son, cómo funcionan, qué riesgos tienen y, sobre todo, cómo se utilizan correctamente dentro de una estrategia de inversión bien construida.
Qué son los Bonos del Tesoro de Estados Unidos
Cuando compras un bono del Tesoro de EE. UU., lo que estás haciendo es prestarle dinero al gobierno estadounidense. A cambio, el Tesoro se compromete a devolverte ese dinero en una fecha concreta (vencimiento) y, según el tipo de bono, pagarte intereses.
Esa es la base: préstamo con condiciones definidas.
Lo que hace que sean tan populares es que, a nivel mundial, se consideran uno de los activos “más seguros” en términos de riesgo de impago. No porque no exista riesgo, sino porque el mercado asume que la probabilidad de que Estados Unidos no pague su deuda es muy baja.
Ahora bien, que el riesgo de impago sea bajo no significa que no puedas perder dinero si compras mal o si no entiendes cómo funciona el precio.
3 Tipos de deuda del Tesoro: Bills, Notes y Bonds
Aquí la mayoría se lía porque se usa “bonos” para todo. En realidad hay tres grandes familias, y la diferencia clave es el plazo y cómo se paga el interés:
1. Treasury Bills (T-Bills): corto plazo
Son emisiones a corto plazo (semanas o meses, a veces hasta 1 año).
No pagan cupón (no te pagan intereses periódicos). En su lugar se compran con descuento y al vencimiento te devuelven el 100 del valor nominal.
Traducción práctica: tú pagas menos hoy y cobras más al final.
2. Treasury Notes (T-Notes): medio plazo
Tienen vencimientos típicos de 2, 3, 5, 7 o 10 años.
Suelen pagar cupón (interés) de forma periódica, normalmente semestral.
Traducción práctica: cobras intereses durante la vida del bono y al final recuperas el principal.
3. Treasury Bonds (T-Bonds): largo plazo
Son a más largo plazo (por ejemplo 20 o 30 años).
También pagan cupón periódico.
Traducción práctica: más tiempo cobrando cupón, pero también más sensibilidad a cambios de tipos.
Cómo se gana dinero con un bono
Hay dos formas principales de ganar dinero con bonos del Tesoro:
Mantener hasta vencimiento
Si compras y mantienes el bono hasta el final, tu resultado depende de:
- El rendimiento al que lo compraste.
- Si era con descuento (Bills) o con cupón (Notes/Bonds).
- Que efectivamente lo mantengas hasta vencimiento.
Esta es la forma “tranquila” de usar bonos: lo compras con una intención clara y esperas.
Comprar y vender antes del vencimiento
Aquí es donde mucha gente se sorprende: los bonos se negocian en mercado, igual que otros activos, y su precio cambia.
Puedes vender antes de tiempo con ganancia o con pérdida.
Y eso depende de una regla muy simple.
La regla que lo explica casi todo: tipos de interés vs precio del bono
- Si los tipos de interés suben, el precio de los bonos existentes suele bajar.
- Si los tipos de interés bajan, el precio de los bonos existentes suele subir.
Motivo: si hoy el mercado paga más por bonos nuevos, tu bono viejo (con cupón más bajo) vale menos, y el precio se ajusta para “igualar” rendimientos.
Esto es clave para entender por qué alguien puede perder dinero en “algo seguro”. No por impago, sino por vender en mal momento.
Rendimientos: qué significa ese porcentaje realmente
El rendimiento (yield) es el retorno estimado que te ofrece un bono en función del precio al que lo compras.
En Bills se suele ver más claro como “compro con descuento y cobro nominal”
En Notes/Bonds entra en juego el cupón y el precio al que compras.
Para que tengas una referencia, en una foto típica de rendimientos (solo como orientación), podrías ver algo así:
- 4 semanas: 3,69%
- 13 semanas (3 meses): 3,68%
- 26 semanas (6 meses): 3,64%
- 1 año: 3,49%
- 10 años: alrededor de 4,29%
La idea no es memorizar números, sino entender el mensaje: la curva de plazos (corto vs largo) te da pistas de cómo está el mercado y qué está pagando cada tramo.
Curva de tipos: por qué importa aunque no seas economista
La curva de tipos es, básicamente, el dibujo de cuánto paga el Tesoro según el plazo.
Cuando el corto plazo paga igual o más que el largo, suele ser señal de que el mercado está tenso, o espera bajadas de tipos futuras, o está priorizando liquidez.
Cuando el largo paga claramente más, el mercado suele exigir prima por el riesgo de tiempo.
¿Para qué te sirve esto como inversor normal? Para decidir si te compensa:
- Ir a corto plazo para tener flexibilidad.
- Bloquear un rendimiento a largo plazo si crees que bajarán los tipos.
- Hacer una estrategia mixta, que suele ser lo más sensato para muchos.
5 Riesgos reales de los Bonos del Tesoro
1. Riesgo de tipo de interés
Es el principal. Si suben los tipos, baja el precio de tu bono.
Esto te afecta sobre todo si:
- Compras bonos largos.
- Piensas vender antes de vencimiento.
2. Riesgo de inflación
Si la inflación es alta, el rendimiento real (lo que ganas “de verdad”) puede ser bajo o incluso negativo.
Puedes “ganar” un 4% nominal, pero si la inflación es 4%, no estás avanzando.
3. Riesgo de divisa (si tu vida está en euros)
Si tú ahorras en euros pero compras deuda en dólares, tu rentabilidad final depende también del tipo de cambio EUR/USD.
Puedes hacerlo perfecto con el bono y aun así salir peor si el dólar se mueve en tu contra. O al revés.
4. Riesgo de liquidez y spreads (en ciertos productos)
En bonos del Tesoro suele haber buena liquidez, pero si accedes vía ciertos vehículos o intermediarios, pueden aparecer costes indirectos.
5. Riesgo de reinversión
Si vas a corto plazo y cuando vence tu Bill el mercado paga menos, tendrás que reinvertir a peor rendimiento.
No es un “peligro”, pero sí una realidad: el rendimiento no se te garantiza para siempre si haces todo a corto.
Cómo encajan los bonos del Tesoro en una cartera inteligente
Los bonos del Tesoro pueden cumplir varios papeles, según lo que busques.
Opción 1: “Parking” de capital (corto plazo)
Si no quieres volatilidad y no necesitas rentabilidades épicas, los Bills a corto plazo pueden tener sentido como aparcamiento temporal, especialmente si los tipos son decentes.
Es útil si:
- Estás esperando una oportunidad.
- No quieres tener tu liquidez muerta.
- Quieres saber cuándo recuperas el dinero.
Opción 2: Estabilidad y colchón (medio plazo)
Las Notes pueden aportar equilibrio. Suelen ser el punto intermedio entre rentabilidad y riesgo de duración.
Esto encaja cuando:
- Quieres algo más estable que renta variable.
- No quieres irte a plazos larguísimos.
- Buscas diversificar sin complicarte.
Opción 3: Apuesta de escenario (largo plazo)
Los Bonds largos pueden ser interesantes si tu tesis es que los tipos bajarán en el futuro, porque su precio podría subir bastante.
Pero ojo: también son los que más pueden sufrir si los tipos vuelven a subir.
Esto no es para “porque sí”. Es para entender el escenario y asumir volatilidad.
3 Estrategias simples para usar bonos sin volverte loco
1. Escalera (bond ladder)
Compras varios vencimientos repartidos (por ejemplo, 3 meses, 6 meses, 1 año, 2 años…).
A medida que van venciendo, reinviertes.
Ventaja: reduces riesgo de acertar “el momento perfecto” y mantienes liquidez periódica.
2. Barbell (pesas)
Combinas corto plazo (liquidez) con largo plazo (posible subida de precio si bajan tipos), y dejas menos en el medio.
Ventaja: flexibilidad + exposición a movimientos de tipos.
Inconveniente: la parte larga puede moverse fuerte.
3. Enfoque “solo vencimiento”
Compras un plazo y lo mantienes. Simple.
Ventaja: claridad total.
Inconveniente: te comes el riesgo de reinversión o el riesgo de duración según el plazo.
Cómo se compran los Bonos del Tesoro de EE. UU.
Aquí depende de tu situación, país y acceso. En general, hay tres vías típicas:
- Compra directa (si tienes acceso a plataformas oficiales o intermediarios que te lo permiten).
- Compra a través de broker que ofrezca renta fija (compras el bono o Notes/Bonds en mercado).
- Compra vía vehículos que replican deuda pública (más simple operativamente, pero con estructura propia).
Lo importante no es la vía, es que entiendas:
- Qué estás comprando exactamente.
- Qué comisiones hay.
- Si estás expuesto a divisa.
- Si tu intención es mantener o tradear el precio.
Traders Business School: cómo te ayuda a entender bonos, carteras y decisiones con criterio
Si te interesan los Bonos del Tesoro, en realidad te interesa algo más grande: aprender a moverte por el mapa completo de inversión sin depender de titulares.
Y ahí es donde encaja una academia de trading como Traders Business School, porque no te lo plantea como “compra esto”, sino como un camino por niveles para que entiendas qué haces y por qué.
El enfoque por niveles
TBS estructura el aprendizaje como una progresión lógica:
Nivel 1: ordenar tu base financiera. Aquí tiene sentido si todavía estás montando hábitos, colchón y estructura. Porque antes de hablar de bonos, necesitas saber cuánto puedes invertir, con qué horizonte y qué riesgo real puedes tolerar.
Nivel 2: aprender a mover tu dinero con estrategia. Es el paso donde ya empiezas a entender diversificación, creación de cartera, punto de partida y capital. Este nivel conecta directamente con el “para qué” de los bonos: equilibrio, estabilidad, planificación.
Nivel 3: entender mercados y operar con método. Aunque los bonos suelen ser inversión más “tranquila”, para entenderlos de verdad necesitas comprender mercados financieros, cómo se mueve el precio, y qué ocurre cuando cambian tipos. Ese conocimiento es el que evita que compres un 10 años sin saber por qué baja.
Los cursos de TBS que encajan para dominar este tema (sin hacerlo pesado)
Si tu objetivo es entender bonos del Tesoro y usar renta fija con cabeza, estos cursos aportan piezas clave:
- Finanzas Personales 360: Te ayuda a construir base: decisiones, estructura, planificación. Es donde los bonos empiezan a tener sentido como herramienta, no como moda.
- Acciones Avanzado: Aunque sea de renta variable, te da criterio de mercados y valoración del riesgo. Y si entiendes acciones, entiendes mejor por qué la renta fija se usa para equilibrar.
- Trading Avanzado: Aquí el valor no es “hacer trading de bonos”, sino entender dinámica de precio, riesgo y método. Justo lo que necesitas para comprender por qué un bono puede bajar aunque sea “seguro”.
- Pack Premium: Si lo que quieres es una visión global, aquí la clave es integrar conceptos y dejar de ir por piezas sueltas.
- Máster en Trading Algorítmico: No es para todo el mundo, pero si te interesa el enfoque cuantitativo, te ayuda a pensar en sistemas, datos y gestión, que también aplica cuando construyes carteras con renta fija.
- Certificación EIA, Certificación EIP y Certificación EFA: Aquí la idea es el salto profesional y normativo. Si lo que buscas es asesoramiento, marco regulatorio y una base sólida, estas certificaciones están orientadas a ese “siguiente nivel” donde los bonos dejan de ser un producto y pasan a ser una herramienta dentro de planificación y cumplimiento.
Por qué esto convierte mejor que “apúntate y ya”
Porque el mensaje no es “bonos molan”, sino:
- Aprendes a invertir con criterio para decidir plazo, riesgo y objetivo.
- Entiendes cómo afecta el tipo de interés al precio.
- Aprendes a integrar renta fija con el resto de tu cartera, no como un parche.
- Pasas de consumir información a tener método.
Puntos clave de TBS (directo, sin relleno)
- Camino por niveles para no saltarte pasos
- Aprendizaje práctico orientado a mercado real
- Metodología de “aprender haciendo” para que no se quede en teoría
- Acompañamiento y comunidad para resolver dudas cuando empiezas a aplicar
- Oferta formativa amplia: desde base financiera hasta certificaciones y especialización
Si estás leyendo sobre bonos del Tesoro, normalmente ya estás en el punto de querer orden y estabilidad. Y eso se construye mejor con formación que te enseñe a pensar, no con recomendaciones sueltas.
5 Errores típicos al empezar con bonos
- Pensar que “bono” significa “no baja nunca”.
- Comprar largo plazo sin entender la duración.
- Ignorar la divisa cuando tu vida financiera es en euros.
- Mirar solo el porcentaje y no el contexto (inflación, reinversión).
- No tener plan: comprar por impulso como si fuese una acción.
Cómo usar los Bonos del Tesoro sin complicarte la vida
Los Bonos del Tesoro de EE. UU. son una herramienta muy útil, pero solo cuando entiendes estas 5 ideas:
- No es solo “seguro” o “inseguro”. Hay precio, y el precio se mueve.
- Tipos arriba, bonos abajo. Tipos abajo, bonos arriba.
- Plazo largo = más sensibilidad (para bien o para mal).
- Si estás en euros, la divisa importa. Mucho.
- Los bonos funcionan mejor cuando forman parte de un plan de cartera, no como una ocurrencia.
En conclusión, los bonos del Tesoro son una herramienta fundamental dentro de la inversión moderna, pero solo aportan valor cuando se comprenden y se utilizan con un objetivo claro. No son una solución universal ni una inversión sin riesgo, sino un componente estratégico dentro de una cartera bien diseñada.
Formarse para entender su funcionamiento, sus riesgos y su papel dentro del sistema financiero es clave para invertir con criterio. Y ese proceso de comprensión global es precisamente el tipo de aprendizaje que se desarrolla en Traders Business School.


